Reglamento Ómnibus Digital sobre IA

15.06.2026

La Unión Europea ultima la primera gran reforma del Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act)

La UE se encuentra en la fase final de aprobación del denominado Reglamento Omnibus sobre Inteligencia Artificial, una propuesta legislativa que modificará el Reglamento (UE) 2024/1689 (AI Act) con el objetivo de simplificar su aplicación práctica sin alterar sus principios esenciales. La iniciativa forma parte de la estrategia europea de mejora de la competitividad y reducción de cargas administrativas, pero no supone una desregulación de la IA ni una rebaja de las garantías previstas para la protección de los derechos fundamentales.

Tras poco más de un año desde la aprobación del AI Act, la Comisión Europea y los Estados miembros han constatado diversas dificultades durante su proceso de implantación, especialmente derivadas de la coexistencia del Reglamento con otra normativa europea de armonización, del retraso en la elaboración de normas técnicas armonizadas y de la complejidad que supone su aplicación para empresas, organismos notificados y autoridades supervisoras. La propuesta Omnibus pretende precisamente corregir estas cuestiones antes de que el Reglamento despliegue plenamente todos sus efectos.

Entre las modificaciones más relevantes destacan la clarificación del concepto de componente de seguridad (safety component), que permitirá delimitar con mayor precisión qué sistemas deben considerarse de alto riesgo; la ampliación de determinadas medidas de simplificación para pequeñas y medianas empresas y para las denominadas Small Mid-Caps; la revisión de la obligación de alfabetización en inteligencia artificial (AI literacy), que pasa de configurarse como una obligación de resultado a una obligación de adoptar medidas razonables de formación; la ampliación de la base jurídica para el tratamiento de categorías especiales de datos con fines de detección y mitigación de sesgos; el refuerzo del papel del AI Office como autoridad europea de referencia en determinados ámbitos de supervisión; y la incorporación de nuevas prohibiciones dirigidas a impedir el desarrollo y utilización de sistemas destinados a generar imágenes o contenidos íntimos sin consentimiento o material sintético de abuso sexual infantil.

Desde una perspectiva jurídica, la principal aportación de esta reforma no reside únicamente en las modificaciones concretas que introduce, sino en el cambio de enfoque regulatorio que refleja. El legislador europeo evoluciona desde un modelo centrado en el cumplimiento documental y la acumulación de obligaciones hacia otro basado en la proporcionalidad regulatoria, la coordinación con la legislación sectorial, la gestión continua del riesgo y la gobernanza de todo el ciclo de vida de los sistemas de inteligencia artificial. Se trata, en definitiva, de la primera evolución significativa del modelo europeo de regulación de la IA.

Próximos pasos

El texto de compromiso ya ha sido acordado políticamente entre las instituciones europeas y constituye la base sobre la que se desarrollará la tramitación final. Salvo modificaciones de última hora, el procedimiento continuará con su aprobación formal por el Parlamento Europeo y, posteriormente, por el Consejo de la Unión Europea. Tras su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea, el Reglamento entrará en vigor conforme a lo previsto en sus disposiciones finales, pasando a integrarse en el Reglamento (UE) 2024/1689.

Actualmente está pendiente de la revisión jurídico-lingüística y de la votación formal en el pleno del Parlamento Europeo (prevista para el periodo de sesiones de junio de 2026) junto con la adopción definitiva del Consejo. Se espera su publicación oficial antes del 2 de agosto de 2026 para retrasar formalmente las obligaciones de los sistemas de IA de alto riesgo.

Aunque la filosofía general del AI Act permanece inalterada, esta primera reforma confirma que la regulación europea de la inteligencia artificial será un marco normativo dinámico, sometido a revisiones periódicas conforme evolucionen la tecnología y la experiencia práctica de su aplicación.

En ADEQUA, continuaremos realizando un seguimiento permanente de esta reforma y de su tramitación hasta su aprobación definitiva, analizando su impacto sobre empresas, desarrolladores, proveedores y organizaciones que utilicen sistemas de inteligencia artificial, con el fin de anticipar las obligaciones regulatorias y facilitar una adaptación eficaz al nuevo marco jurídico europeo.

Por lo que se refiere la coetánea propuesta de Reglamento Ómnibus Digital sobre el Acervo Digital (COM/2025/837) se va a demorar mucho más de lo previsto. Se encuentra todavía en fase de negociación y lectura en comisiones parlamentarias. El Parlamento y el Consejo deben consolidar y votar sus respectivos mandatos de negociación para poder dar inicio a los trílogos institucionales y unificar el texto final. Por los ritmos actuales, su aprobación final difícilmente llegará antes de finales de 2026 o principios de 2027.